Odio esa sensación cuando estas por llorar y alguien te pregunta si te ocurre algo malo o quiere alegrarte, y vos intentas sonreír pero te es físicamente imposible; y el esfuerzo de sonreírle a esta persona eventualmente hace que las lagrimas se esparzan por tus ojos. Me hace sentir tan derrotada por la vida cuando no tengo la fuerza suficiente para sonreír en esos momentos.
Esta bien sentarte en una habitación vacía y llorar. Las paredes contienen lo que vos no podes. Somos humanos, estamos rotos.
Y es que tenemos esta soledad, y a veces nos come vivos.
Euge-