Paris, je t’aime
Mi vida no es como las películas, no hay ninguna música de fondo.
Mis sentimientos de hoy son la mugre de mañana, y hoy, hoy no se lo que quiero, solo se que te necesito necesitándome.
Dicen que no debemos mirar hacia atrás, pero si no lo hacemos, ¿Cómo veremos cuan lejos hemos llegado?
Tengo miedo, terror, de que un día nos sostengamos la mirada y sea como si no nos conociéramos; la locura que consume mi cuerpo se arrastra por mi anatomía hasta hacerme sangrar. Con todo el pesar admito que llegados a este punto, literalmente te necesito.
¿Pudiste deshacerte de todos tus miedos y preocupaciones?
Yo no.
Solo puedo tratar de ahogarme en mis propios temores, mendigar amor, depender completamente de los demás tratando de conseguir residuos de sus sentires, teniendo temor de la oscuridad que ya conozco.
Pasado el punto en el que ya no hay retorno, no tenemos mas que silencio, mensajes no entregados, emociones mutiladas con palabras, clichés de miradas, vacios en el estomago que nada los llenará.
Pero el amor que nunca haremos es el más hermoso, el más puro, el más complejo; el único que jamás atravesará nuestros cuerpos.
Lo construido durante tanto tiempo se desvanece al cabo de un zumbido en los oídos, reflejando conjuntos de letras usados, gastados, viejos.
Ni el esconderme debajo de una vieja opera, usar una mascara y componerte hermosa música; obsesionarme, profesarte el mas puro y demente amor hará que vuelva en rose de tu piel; no, ni el mas admirable fantasma lograría eso.
Ahora pienso en lo patético de la situación porque, ¿acaso no lo ves?, yo estoy encerrada dentro de mi propia conmoción, deseando sufrir una combustión interna que haga que desaparezca o, al menos, olvide; pero tu estado no es el mismo, claro que no. Puede que estés plácidamente recostado tomando un café con crema escuchando La Bohème o que estés inocentemente durmiendo. La polarización de nuestras escenas da vergüenza.
Supongo que la vida sigue, y eso hare, seguirla para que no se me escape y me defraude otra vez.
· Recordatorio:
Cosas que no debo hacer mañana:
-enamorarme
-mezclar vino con sandia en el cumpleaños de la tía
-comprarle un Cd de Valeria Linch, la detesta
-Limpiar el Garage (le toca a mi hermano)
-enamorarme
Si, la vida sigue; y puede que sea feliz un minuto o dos, pero la risa y la alegría se incendiaron, ya no me conocen.
No tenes que decir nada, porque la verdad es, que no hay nada que puedas decir.
Espero que cometamos mejores errores mañana.
Euge-