Estoy triste hoy.
No todos tenemos una historia de sollozos para contar; y aunque la tengamos, no es una excusa.
Hasta este momento, nunca había entendido lo que es perder algo que nunca tuviste. Esta mañana desperté con mis ojos húmedos y lagrimas en mis mejillas; y me di cuenta que había estado soñando contigo, otra vez.
Tal vez esta sea la última canción de amor en este pequeño planeta.
Me pregunto si el problema era que nuestras emociones no hacían ruido.
No hay culpas para como nuestro amor lentamente se desvaneció. Ahora que se ha ido, es como si nunca hubiera estado; aunque me doy cuenta que quienes se aman de verdad nunca se conocen realmente, sino que están uno en el otro siempre.
Y aquí estoy yo, donde la decepción y el arrepentimiento colisionan dejándome despierta por las noches, absorbiendo todo lo que tengo a mi alcance.
Pero no importa la cantidad de café.
No importa la cantidad de Whisky.
No importa la cantidad de vino.
Ni tampoco importa la cantidad de llanto.
Nada hará que te tenga de nuevo.
Euge-